Otro 31 de diciembre hace su llegada, asomándose junto con la primera luz de la mañana, la señal de un nuevo día, un nuevo comienzo para muchos, un día más para unos pocos.
Hace ya un año atrás las perspectivas en mi vida estaban poco fortalecidas, recuerdo sentirme perdida, pero a su vez muy esperanzada.
Este año fue para mi como una lucha de luz entre las sombras. Un año en el que pude sanar muchas de mis heridas que estaban ocultas en mi corazón. Un año en el que pude ver la luz de la persona que soy frente a ese espejo. Tuve luchas, tuve ganas de gritar, llorar, cantar, levantar mis manos en señal de que mi vida es tuya, que mis pasiones son tuyas, que tu amor, tan incondicional y perfecto, me hizo sentir protegida a cada instante en que sentía que todo estaba perdido. Tu amor vive en mi, por lo tanto tu luz también vive en mi. Gracias por cada mención, por cada abrigo, por cada abrazo, por cada sonrisa, por cada palabra de aliento. Gracias por hacerme volar como un águila entre las nubes, por que así de fuerte es tu presencia día a día en mi vida desde que te conozco. Sos mi cielo, el brillo que vivo. Gracias por cada día, por cada noche mágica, por cada sueño cumplido, por ayudarme a entender que puedo y soy más en vos de lo que creo. Gracias por quitar mi enojo cada vez que me ensañaba con las personas que amo, gracias por hacer de mi quien soy hoy.
Gracias por avivar mi corazón papá, fueron tan pocos los días de tristeza, y tantos los que llenaste mi vida de alegría. VIVO, MUERO, Y VUELVO A VIVIR GRACIAS A TI! Recibo con todas mis fuerzas este año que llega, creyendo fuertemente, que tu luz va a alcanzar esas sombras que necesitan ser encendidas :)
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