A lo largo de nuestro desarrollo, nos vamos arsiendo de dos grandes mentiras: El miedo y la verguenza
De chicos, son los mounstuos debajo de tu cama. En la primaria es tu primer examen, y ya llegando a la adolescencia enfrentarte al mundo se convierte en tu mayor problema.
Miedo a la honestidad, miedo a la mentira, miedo al amor y miedo al odio. Todo se compone de una misma cosa, crecer. El miedo te obstruye, te inhibe a ir por más. Es esa vocecita adentro tuyo diciendote que no lo vas a lograr, que es menos para vos, mejor no intentar.
La valentía no se define solamente como un acto heroíco. La valentía se vale de pelear por aquello que anhelas, la valentía es efrentar ese miedo que te tiene tomado por las garras y decir: ``Acá me tenés, y ahora?´´De eso se trata, la valentía es intentar y el miedo enfrentar.
No dejes de intentar, por miedo a enfrentar. Cuanto más intentes, más vas a conseguir. Hacele caso omiso a esa vocesita que se interna en tus pensamientos. Un valiente se vale por pelear.
Con respecto a esta otra gran mentira: Verguenza, puedo decir que se presenta en aquellas situaciones en las que te sentís emocionalmente preparado para enfrentar, y llegado su momento, parece que todo tu esfuerzo se extingue. Bajas la cabeza, y te volves a atrás.
Pero tenés que saber algo, en todo el mundo, no hay nadie como vos, sos único, en cuerpo y en alma. Animate, porque se puede ir por más. No te quedes con la duda de si hubiese sido de una forma u otra, es preferible morir en el intento, antes que con remordimiento.
Que dos grandes mentiras como estas no te quiten esa pasión por querer ir por más. Que sea el valor lo que brille como oro, y no el miedo y la verguenza tu carbón.
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