Felicidad: Estado de ánimo que se complace en la poseción de un bien.
Una definición un poco pobre para describir la magnificiencia de este sentimiento. Muchas veces me pregunte como se encontraba la felicidad y como nos dabamos cuenta que por fin la habíamos hallado.
Pues bien, podemos decir que esta en las pequeñas cosas de cada día, y sí , es una gran verdad, pero también esta en la complejidad de cada sentimiento. Esos días en los que me hallo en un estado de indiferencia u angustía, me atrevo a decir que soy feliz. Y es que el ser humano busca un estado de perfección sobre cada cosa; ``El día en que consiga alcanzar mi sueño, voy a ser feliz´´; `` Cuando pase tal y tal cosa, ahí va a estar mi felicidad´´¿ Porque no hallarla cuando parece que el mundo se cae a pedazos? ¿ Porque ha de estar solamente en los momentos más gratificantes?
No estamos acostumbrados a este sentimiento, y cuando lo vemos cercano a nosotros, huimos o echamos espigas encima. Pues nos da miedo llenarnos de ese algo que pocas veces parece llegar y que creemos que aparece de a ratos a lo largo de nuestra vida.
Tengo la seguridad de que si tenemos constancia y fe en nosotros mismos, todo eso que queremos, lo vamos a conseguir. Pero mientras tanto, no hay que atenerse a decir que hasta ese entonces la felicidad es nula. La felicidad está, en lo bueno de la vida, tanto como en lo malo.
La Biblia dice que el que busca, encuentra. Permitite buscar a cada instante ese gustito de alegría que tanto llena el alma. Cuando la vida parece carecer de sentido alguno, la alegría renueva tu fe en que algo mejor esta por venir. Y hoy más que nunca tengo la seguridad de que es así
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